Haga clic aquí para ver el micrositio de Atenas 2004 CIUDAD DE MÉXICO, México, Ago. 27, 2004.- Florentino Castro López anunció su renuncia como delegado especial del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Distrito Federal, para incorporarse a la campaña del candidato de ese instituto político al gobierno del estado de Sinaloa, Jesús Aguilar.
Luego de dar a conocer su decisión, Castro López hizo un recuento sobre el estado en que se encuentra su partido a partir del año 2000 y reconoció que éste enfrenta una debilidad institucional.
También se pronunció contra el debate que se ha abierto en su partido, en torno a la solicitud de los oaxaqueños para expulsar a la secretaria general del CEN, Elba Esther Gordillo.
Dijo que no está de acuerdo con el proceso de expulsión contra Gordillo, aunque admitió que resulta incompatible la doble función de la maestra como secretaria general del tricolor y dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Castro López apuntó que, no obstante, el PRI como un partido popular no puede despreciar a los maestros, por lo que no puede haber exclusiones para nadie ni para Gordillo.
En su opinión, sería un error que su organización política expulsara a “diestra y siniestra” sobre todo porque requiere de los maestros, ya que siguen siendo clave para ganar procesos electorales.
Por ello, pidió prudencia y tolerancia para no caer en procesos que no ayudan al Revolucionario Institucional.
En una de sus últimas declaraciones como dirigente del PRI capitalino, Castro López reconoció que su organización política padece de una debilidad institucional.
Reprochó que la oposición utilice a quienes acusaban de corruptos y de lo peor como sus candidatos, a quienes después los convierten en "Mesías de la Democracia" y citó al respecto el caso de Ricardo Monreal, actual gobernador de Zacatecas.
Monreal Avila, anotó, es el ejemplo clásico, era un priísta aguerrido que le daba duro a la oposición cuando era diputado federal y era juzgado de los peores delitos e, incluso, de mapache, pero en menos de 24 horas, luego de haber rendido protesta como candidato del PRD, lo convirtieron en un demócrata, moderno y honesto.
No obstante, admitió que el PRI ha cometido errores, pues por muchos años fue oficina de la Presidencia de la república e, incluso, el último de los presidentes de ese partido Ernesto Zedillo, quien sostuvo en su discurso que mantenía una sana lejanía con el PRI, cambió cinco veces al dirigente de esa organización política.