CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 2, 2004.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, consideró positiva la tregua convocada por el presidente de la República, Vicente Fox, durante su IV Informe de Gobierno, aunque mostró algunas reservas. “Tengo la duda si la tregua fue con motivo de la reforma del IMSS o fue a nivel general, pero aún cuando sea nada más con motivo de la reforma del IMSS es muy bueno, porque esto va a llevar de nuevo al diálogo a que se escuche a los trabajadores y si hay un acuerdo se pueden modificar las cosas”, comentó el jefe de Gobierno capitalino.
López Obrador dijo que si la convocatoria es en un marco más amplio, él está abierto al diálogo y el acuerdo.
“En las condiciones que presenten, creo que se tiene que ir haciendo un ambiente favorable para ese diálogo y para ese acuerdo, y no sólo es entre el jefe de Gobierno y el Presidente, creo que entre todos los actores públicos, políticos”, agregó el funcionario capitalino.
Destacó la necesidad de evitar enfrentamientos porque –advirtió- vienen tiempos difíciles por el fin de sexenio.
“Vienen momentos de mucha tensión por la sucesión presidencial, entonces tiene que haber acuerdos mínimos, si no va a ser muy complicado, se necesita un arbitraje, se necesitan reglas claras, se necesita un comportamiento responsable de todos los actores políticos”, señaló.
López Obrador sostuvo que no se sintió aludido cuando, en la primera parte de su discurso, el presidente Fox habló de que nadie puede estar por encima de la ley.
“De un tiempo para acá, de una década, dos décadas para acá, siempre se hace mención al Estado de Derecho, al respeto a la legalidad, siempre, por eso no puedo decir que fui el destinatario de ningún mensaje”, mencionó.
El mandatario capitalino no quiso aclarar por qué salió del Palacio Legislativo antes que concluyera la respuesta del presidente de la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, al Informe de Gobierno.