CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 10, 2004.- Por primera vez, Andrés Manuel López Obrador reconoció que el proceso de desafuero en su contra es un lastre y significa una carga en su desempeño como Jefe de Gobierno del Distrito Federal. "Tiene uno que estar pensando y actuando en función de eso, he procurado destinar todo mi tiempo, toda mi imaginación, mi pensamiento a mi trabajo como Jefe de Gobierno, pero no deja de distraernos eso, sería mentir al decir que todo es igual, sí estorba, sí afecta, no nos deja trabajar", afirmó López Obrador.
Por eso, advirtió, continuar con obras para la ciudad, como la construcción del segundo piso de Viaducto, está condicionado a contar con recursos, tener tiempo para concluir los trabajos, pero sobre todo al factor político.
"Va a depender, ahora sí que si nos dejan...si resolvemos el 'asuntito' ese que está pendiente, entonces vamos a revisar la conveniencia y ahí sí tenemos que tomar en consideración recursos y tiempo de continuar el segundo piso sobre Viaducto , pero a lo mejor se resuelve antes y podemos seguir trabajando", agregó.
Andrés Manuel López Obrador sostuvo su disposición a dialogar con el Presiente de la República. "La agenda esta abierta para eso, es decir, no haré yo ningún compromiso de nada. Es más, si tuviese un compromiso lo cancelaría, es muy importante reunirse con la autoridad más destacada del país".
Dijo que está en espera de cualquier convocatoria.