CIUDAD DE MÉXICO, México, sepl. 13, 2004.- Desde prisión, Osiel Cárdenas Guillén, considerado jefe de un importante cártel mexicano del narcotráfico, denunció en una carta abierta al presidente Vicente Fox que ha sido víctima de intimidación y hostigamiento por parte de las autoridades. Cárdenas, presunto líder del Cártel del Golfo, responsabilizó a la Procuraduría General de la República (PGR) de las intimidaciones y dijo que ha provocado que sus familiares dejen de visitarlo y que sus abogados no actúen "en la plenitud de sus facultades" para defenderlo.
"El motivo de esta misiva es darle a conocer las diversas violaciones que se cometen en contra de mis familiares y defensores particulares, causándoles un gran daño moral, social, psicológico irreparable", dice el texto publicado el lunes en plana completa en un diario de circulación nacional.
Pide a Fox tomar "cartas en el asunto" y le solicitó que su caso sea tratado como el de cualquier persona sujeta a un proceso penal.
Sin dar mayores detalles, Cárdenas señala que la PGR ha realizado actos de "acoso, intimidación y hostigamiento" en su contra, como también a sus familiares y abogados.
"Mis defensores han sido acosados, hostigados y tácitamente amenazados ya que en fechas recientes sus nombres han aparecido en los medios de comunicación en donde se trata de inculparlos de diversos hechos", añade en el texto.
Consideró estos hechos como violatorios de las garantías individuales, "ya que todo procesado es inocente hasta en tanto no se compruebe lo contrario".
Cárdenas fue detenido en marzo del 2003 tras un tiroteo ocurrido en Matamoros, estado de Tamaulipas, al otro lado de la frontera con Brownsville, Texas.
La organización de la cual es considerado el jefe controla el tráfico de drogas en el noreste del país, según la policía.
El Cártel fue considerado el más poderoso hasta 1996, cuando su líder Juan García Abrego fue sentenciado en Houston a 11 cadenas perpetuas por contrabando de estupefacientes.