CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 22, 2004.- Legisladores y dirigentes políticos dicen que el encuentro entre el presidente Vicente Fox y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador no debe ser sobredimensionado. Como tampoco debe sobrevalorarse la reunión de Fox con el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Mariano Azuela.
“Es normal que el Ejecutivo, como jefe del Estado mexicano invite a platicar a los diferentes poderes, en este caso lo hizo con el presidente de la Suprema Corte, lo ha hecho con la Presidencia de la Cámara de Diputados, de la Cámara de Senadores... Me parece un encuentro que no rompe el marco legal”, señaló Roberto Madrazo, presidente del Partido revolucionario Institucional (PRI).
Dicen que la entrevista debe provocar la distensión en la vida política y señalan que lo que no debe ocurrir es que el desafuero se negocie en esa reunión.
“Que establezca un verdadero diálogo entre dos personas maduras, entre dos gobernantes que le deben mucho al pueblo, sobre todo de civilidad... que la negociación política no esté por encima del estado de derecho”, dijo Manlio Fabio Beltrones, presidente de la Mesa Directiva Cámara de Diputados.
“Que traten lo que quieran, son libres y se supone que son responsables... no se puede negociar un asunto jurídico”, concluyó Diego Fernández de Cevallos, presidente de la Mesa Directiva Cámara de Senadores.