CIUDAD DE MÉXICO, México, 30. Sep. 2004.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, reveló que en su encuentro con el Presidente de la República en Los Pinos, dijo que no se quedará con los brazos cruzados ante la campaña en su contra y el gobierno de la ciudad. Le insistió que la motivación es atajarlo con miras a los comicios de 2006.
"Que no soy de los que aceptan dócilmente una condena injusta, también le dije que voy a actuar de manera responsable, que lo más importante es el país...pero que voy a defenderme como lo haría cualquier ciudadano...hay muchas maneras de protestar y yo soy partidario de la resistencia civil pacífica, de la no violencia, que no significa quedarnos con los brazos cruzados", relató López Obrador.
El jede de Gobierno mostró reservas frente al ofrecimiento de Vicente Fox para revisar la solicitud de su desafuero promovida por la PGR y de imparcialidad en el caso.
"En este tema en particular le pedí que volviese a consultar abogados, porque yo tengo la información que el ministerio público es autónomo y que tenía que haber investigado y haber resuelto con independencia... tenemos que actuar de manera precavida, si estoy diciendo que es un asunto político ni modo que yo diga... confíe, osea ¡no!, yo tengo mi punto de vista, yo respeto la visión del Presidente", agregó.
En la reunión, el mandatario capitalino también presentó su inconformidad, por lo que calificó como una actitud facciosa del PAN y el PRI, por la posible disminución de hasta nueve mil millones de pesos del presupuesto del DF en 2005, dinero que se destinaría a la educación en la ciudad. "(Le dije) que yo estaba consciente que había que participar en este debate y que es legítimo que haya estos cuestionamientos y que se busque vencer al adversario, pero que no consideraba justo que por un asunto político se afectara a la ciudad, que conmigo lo que quisieran", recalcó AMLO.
La repuesta del Presidente, comentó, fue que ese es un asunto de la Cámara de Diputados.
López Obrador no quiso calificar la actitud de Vicente Fox ni su propio estado de ánimo al salir de la reunión, a la que consideró positiva.
"Mi planteamiento fue que se actuara de manera responsable, que en vez de descalificarnos, se optara por la democracia, que nos ganaran en las urnas en buena lid y que le dejaran a la gente que decidiera", añadió Andrés Manuel.
Resaltó que hubiera preferido estar a solas con Fox, y reconoció que sólo hubo una intervención del secretario de Gobernación, Santiago Creel, sobre el caso del predio "El Encino".
"El habló de la posibilidad de irregularidades y de acudir a ciertas instancias, pero no dijo que habían irregularidades, yo sí sostengo que el expediente está plagado de irregularidades", finalizó el jefe del Gobierno del DF.
Apuntó que quedó abierta la posibilidad para nuevos encuentros, pero que por ahora no piensa en solicitar una nueva audiencia con el Presidente.