Haga clic aquí para ver la infografía sobre huracanes CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 30, 2004.- El dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en el Distrito Federal, Agustín Guerrero, acudió este jueves a ratificar su denuncia en contra del senador Diego Fernández de Cevallos, ante la Procuraduría General de la República (PGR).
“Tuvimos un citatorio por parte de la Subprocuraduría para la Atención de Delitos de Servidores Públicos para ratificar la denuncia que presentamos en abril pasado en contra de presuntos delitos cometidos por el senador Diego Fernández de Cevallos”, precisó Guerrero.
La acusación es por tres delitos. El primero, tráfico de influencias.
“Es claro en esas grabaciones como Diego Fernández se dirige a jueces pues solicitándoles directamente sin ningún tapujo la libertad de sus clientes, entonces yo creo que son pruebas contundentes”, aseguró Agustín Guerrero.
Además, por asociación delictuosa, por la presunta participación de Diego Fernández de Cevallos en la diligencia en que Carlos Ahumada presentó su denuncia ante la PGR, el 20 de febrero, en el hotel Presidente Intercontinental de Polanco, en contra de funcionarios del Gobierno capitalino.
El tercer delito por el que lo acusan está relacionado con la construcción de una carretera en el estado de Jalisco.
“El uso de recursos públicos a través de el otorgamiento a una empresa de Diego Fernández sin haber sido licitada, sin haber sido concursada, y se llevó adelante en el municipio de Arandas, Jalisco, la famosa carretera del amor”, mencionó el dirigente del PRD en el Distrito Federal.
Según Agustín Guerrero, en caso de que prospere la denuncia, la Cámara de Diputados deberá proceder en contra del senador panista.
“Siendo Diego Fernández una persona que cuenta con fuero, pues se tendrá que abrir un juicio político, un juicio de desafuero en la Cámara de Diputados”, mencionó el perredista.
El Ministerio Público federal analizará las pruebas aportadas por el PRD capitalino, y determinará si es necesario citar a declarar al senador Fernández de Cevallos.