CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 1, 2004.- La diligencia sobre el presunto fraude que cometió Carlos Ahumada en la delegación Tláhuac fue suspendida debido a que la jefa delegacional Fátima Mena sufrió un problema de presión arterial, y a que otros testigos no acudieron al citatorio que les envió el juez de la causa. Al presentarse como testigo en el Juzgado Primero Penal del Reclusorio Norte, Mena Ortega se negó a contestar las preguntas de la defensa bajo el argumento de que desconocía el nombre y cargo de funcionarios de la anterior administración.
Durante la audiencia, que inició poco después de las 11:00 horas y se prolongó durante cuatro horas, la funcionaria del gobierno capitalino repitió una y otra vez que desconocía el nombre del ex jefe delegacional Francisco Martínez Rojo, quien fuera su jefe en ese tiempo.
Ante esta situación, el presidente de grupo Quart solicitó al juez que la testigo se condujera con verdad, a fin de que se esclarezca la causa.
Ahumada Kurtz recordó que otros testigos que señala el expediente han manifestado clara y terminantemente que la actual jefa delegacional en Tláhuac tenía pleno conocimiento de la compra de materiales a la empresa "Austral" por parte de dicha demarcación.
Dijo que le parecía inaudito que Fátima Mena no recordará el nombre de su ex jefe y de otros ex funcionarios de la demarcación, cuando en esa época ella ocupaba el cargo de secretaria particular del delegado.
Poco después de las 15:00 horas la funcionaria del gobierno delegacional y el empresario de origen argentino se sintieron mal, por lo que el juez determinó diferir para el 13 de octubre esta audiencia, considerando que no se presentaron otros testigos a la cita.
Cabe destacar que la jefa delegacional en Tláhuac ya no tendrá que presentarse a declarar como testigo en la próxima audiencia de este caso.