Haga clic aquí para ver la infografía sobre huracanes NUEVO LAREDO, México, oct. 4, 2004.- A una semana de que narco-sicarios emboscaran a policías municipales donde uno de ellos murió y tres resultaron heridos, las corporaciones policiales de Nuevo Laredo, Tamaulipas, mantienen una sobrevigilancia para restablecer la tranquilidad del más de medio millón de habitantes.
Los mil 200 elementos de Seguridad Pública municipal están en activo, sin derecho a descanso, permisos y vacaciones.
“Todos los elementos de la Dirección de Seguridad Pública están trabajando al 100%, eso no ha cambiado en lo más mínimo”, comentó Martín Landa Herrera, director de Seguridad Pública municipal. Ante las continuas amenazas anónimas de muerte e insultos por la frecuencia de radio y de entallamiento de artefactos explosivos al edificio de Seguridad Pública, que alberga además a la Policía Ministerial, Fiscalías estatales y Tránsito Municipal, se redobló la vigilancia en las escuelas del sector a través de la unidad de seguridad escolar. “En virtud de que no contamos con un sistema de comunicación confiable, confidencial, es común que diversas gentes tengan o expresen comentarios de todo tipo en la frecuencia de radio, eso lo comparo con las amenazas que existen en los puentes", detalló Landa Herrera.
Los 55 agentes ministeriales intensificaron el patrullaje.
“Estamos en coordinación con elementos de la Policía Preventiva, la AFI y así como la Sedena", dijo Alberto del Ángel, comandante de la Policía Ministerial del estado.
La Procuraduría de Justicia tamaulipeca no ha girado ninguna instrucción sobre una eventual declaración de sitio a la ciudad.
“En este momento, no tenemos ninguna instrucción al respecto", dijo Alberto Vargas González, subdelegado de averiguaciones de Procuraduría de Tamaulipas.
La Procuraduría General de la República (PGR) no ha asegurado la "casa de seguridad" 2301 de la calle Veracruz donde fueron arrestados los 17 narco-gatilleros con el arsenal y ya fue retirada la vigilancia militar.