CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 4, 2004.- La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y el Consejo Nacional de Ciencia Y Tecnología (Conacyt) se unen para combatir el robo de combustible en gasolineras de todo el país. "Que lo sepa tanto Pemex como los propios malos gasolineros, que les vamos a ganar la partida y que no les queda otra más que cumplir con los requerimientos del servicio que tienen establecidos”, advirtió Carlos Arce Macías, procurador General del Consumidor.
Según la Profeco, la gasolina que las estaciones roban a sus clientes representa ocho mil millones de pesos al año, y aún no hay sistemas de verificación efectivos.
“Porque cuando le mandamos las muestras a analizar a Pemex se tardan 15 días en devolver los resultados para entonces esa gasolina ya se vendió ya no hay nada que hacer”, apuntó Arce Macías.
Con el convenio, firmado este lunes, Conacyt pondrá a servicio de Profeco sus 27 centros de investigación avanzada y realizará la metodología para un nuevo marco de verificación en las seis mil 500 gasolineras que operan en el país.
Todas equipadas con sistemas digitales para despachar el combustible; es ahí donde con la manipulación de un software especial se pueden vender litros de 900, 800 y hasta 600 mililitros.
“A distancia a base de ese programa el particular puede de manera totalmente discrecional en cualquier momento decidir de a cuanto son los litros que vende en sus dispensarios, nivel general en todas sus mangueras”, señaló Roberto Karam, director General de Verificación de Combustibles de la Profeco.
De las 400 estaciones de servicio que registraron irregularidades en sus despachadores siete ya fueron clausuradas informó la Procuraduría Federal del Consumidor.