GUADALARA, México, oct. 6, 2004.- Alarma entre los cuerpos de seguridad del aeropuerto Miguel Hidalgo de Guadalajara, originó el aterrizaje forzoso de un avión con 55 pasajeros que cubría la ruta de Guadalajara a la Ciudad de México. “Se recibió una llamada de la torre de control informando que la aeronave de Aerovías de México, nos reportó que uno de sus motores al despegar empezó a fallar, que el motor número uno, por lo que procedería nuevamente a hacerlo volver para aterrizar en este mismo aeropuerto de Guadalajara”, señaló Guillermo Frank Escobar, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en entrevista telefónica.
Al avión de Aeromexico con matrícula N-755 RA que cubría el vuelo 107 le estalló el motor número uno, obligándolo a retornar a la terminal aérea.
"Implementamos la alerta número uno, aterrizó esta aeronave sin ninguna novedad, solamente aterrizó ya con un solo motor, apagó el que le estaba fallando, son aeronaves que lo permiten con toda calma y con toda precisión”, agregó Guillermo Frank Escobar.
Las operaciones aeroportuarias se vieron retrasadas por espacio de 40 minutos mientras se recogían restos del avión que cayeron en la pista.
"No obstante en la pista en la pista se detectaron algunos fragmentos metálicos, alguna ala de la turbina se fragmentaría, a lo mejor en el momento del aterrizaje o se esparcieron algunos fragmentos metálicos, por lo que procedimos a la limpieza manual, por eso no lo podemos dejar en la pista”, expresó Frank Escobar.
Después de la limpieza en la pista, se restableció el servicio y continuaron las operaciones aéreas.