CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 7, 2004.- La tarde de este jueves, el embajador de la República Popular de China en México, Ren Jingyu, se presentó a una conferencia de prensa a la que había citado para abundar en su rechazo a la visita del Dalai Lama a México. Y el embajador chino estaba en eso cuando acusó de ignorantes a los funcionarios del gobierno mexicano que recibieron o se reunieron con el Dalai Lama.
“Hemos notado que ciertas personalidades políticas recibieron al Dalai Lama, alguna prensa lo calificó como oportunistas... Yo no lo sé, pero yo creo que esto se debe a la ignorancia del tema del Tíbet y por el desconocimiento de la personalidad del Dalai Lama”, señaló Ren Jingyu, embajador de China en México.
Cuando los reporteros le preguntaron si esa descalificación, ignorantes, que lanzó a funcionarios como el secretario de Gobernación, Santiago Creel, y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, no era una intromisión en los asuntos del gobierno mexicano, el embajador chino ya no quiso contestar y, molesto, se levantó de la mesa donde dejó a su vocero.