Haga clic aquí para ver el especial: Tercer trimestre 2004 CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 9, 2004.- Apenas regresó de un viaje relámpago a Monterrey, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, fue informado en pleno aeropuerto capitalino, que la Procuraduría General de la República (PGR) había detenido a su ex secretario de Finanzas, Gustavo Ponce Meléndez.
La noticia se conoció cuando iba en pleno vuelo.
Andrés Manuel López Obrador.- Me informaron ya, vamos a esperarnos, mañana vamos a hablar. Reportero.- ¿Le preocupa de alguna manera esto?
Andrés Manuel López Obrador.- No, yo creo que es bueno, se haya detenido a Gustavo Ponce.
Tras la desaparición de Gustavo Ponce la noche del 1 de marzo pasado, Andrés Manuel López Obrador expresó temor de que hubiera sido asesinado. Acusaba al Gobierno Federal de tenerlo en su poder o saber su paradero.
Decía que quienes estaban detrás de los escándalos de corrupción podrían ser capaces de cualquier cosa.
“Yo creo que es muy bueno que sepamos que tiene vida, que está con vida, eso lo celebro yo mucho”, dijo el jefe de Gobierno capitalino.
López Obrador no quiso hablar más. Insistió que el domingo daría su opinión sobre la captura de su ex colaborador.