GUADALAJARA, México, oct. 11, 2004.- Los trabajos iniciaron con misas, procesiones y conferencias magistrales. Delegaciones de 85 países de todos los continentes recibieron la bienvenida del cardenal arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez. Guadalajara es el corazón hacia donde millones de católicos dirigen sus miradas esta semana, incluso el Papa, Juan Pablo II da seguimiento a los trabajos desde Roma.
Sólo en dos ocasiones no ha asistido a los congresos eucarísticos internacionales, que se realizan cada cuatro años. La primera vez por el atentado y en esta ocasión su salud se lo impide.
En entrevista, el cardenal mexicano, Javier Lozano Barragán explicó las razones de esta ausencia:
“Era imposible que viniera porque pensemos, esta completamente roto y entonces no se puede mover, no puede casi caminar, cuando se hinca no se cómo le hace para hincarse, ni dar vuelos mayores de una o dos horas, no creo ya que se los puedan recomendar, o sea, los médicos dicen que de ninguna manera.”
Así es como se espera que el Papa clausure vía satélite desde Roma este Congreso Eucarístico Internacional.