CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 11, 2004.- La Iglesia Católica tiene muy claro el respeto por la dignidad de las personas más allá de sus condiciones sexuales. Sin embargo el cardenal Carlos Amigo, Arzobispo de Sevilla hizo una precisión.
" Que la tendencia sexual, en un aspecto u otro, no es una especie de pasaporte para poder ya libremente conculcar cualquier tipo de moral...”, dijo Carlos Amigo, Arzobispo de Sevilla.
El arzobispo de Sevilla fue cuestionado sobre la reciente aprobación de una ley en España, la que permite el matrimonio entre los homosexuales, a lo que el prelado respondió:
"A la persona hay que valorarla por su dignidad como persona pero cualquier persona sea cual sea su inclinación tiene la obligación de ser consecuente con la fe que ha recibido.”
El arzobispo de Sevilla junto con otros prelados católicos ofrecieron una conferencia de prensa en el marco del Congreso Eucarístico Internacional número 48 en Guadalajara, hizo otra aclaración, el homosexual cristiano de ninguna manera lo tenemos que juzgar como un degenerado, un homosexual cristiano puede ser casto, observando cualquier mandamiento del Señor.
Los obispos y arzobispos expresaron que hay un documento pastoral respecto a la homosexualidad, sin embargo reconocieron que no ha sido divulgado.
Señalaron que no creen que exista una amenaza para la familia, que fue creada entre hombres y mujeres para ser felices.