Haga clic aquí para ver el especial: Tercer trimestre 2004 CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 13, 2004.- Martí Batres Guadarrama, subsecretario de Gobierno del Distrito Federal, no desmintió la veracidad de la conversación que se conoció tuvo con Alejandra Barrales, diputada local del PRD, horas antes de que asambleístas tomaran la tribuna de la Cámara de Diputados.
Únicamente dijo que era ilegal.
Martí Batres.- Primero, yo no le doy ninguna validez a esa conversación, ninguna. En segundo lugar... Reportero.- ¿No es real Martí?
Martí Batres.- ¡El problema no es ese!, y no admito que nos distraigan del asunto fundamental, el problema es que se pretende darle un golpe brutal a los habitantes de la ciudad de México.
Por golpe se refería a la reforma al Articulo 122 constitucional.
A pesar de la insistencia en los cuestionamientos, Martí Batres sostuvo el mismo argumento.
Martí Batres.- Yo le llamo a Alejandra (Barrales) para hablar de otro tema, luego... Reportero.- ¿De qué?
Martí Batres.- Una reunión.
Reprochó que todavía haya espionaje político en México.
“La llamada ésta, como cualquier otra, que surge de manera cobarde y anónima”, expresó el subsecretario de Gobierno capitalino.
Negó haber dado "línea" a los asambleístas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para que tomaran la tribuna de San Lázaro.
“No, no, no, los diputados locales tomaron su decisión y yo creo, yo creo, ellos toman sus decisiones”, aseguró.
Llamó valientes a los asambleístas porque –resaltó- defendían los intereses de los capitalinos.