VERACRUZ, México, oct. 15, 2004.- Ya suman seis las personas hospitalizadas por la explosión de un ducto de Pemex en la comunidad de Palmas Sola, municipio Omealca, dos por quemaduras y uno más fracturado, tres intoxicados por el hidrocarburo y el humo que ocasionó la explosión, ocurrida el miércoles pasado. Rubén y Rosalio Sierra Marín, dos de los afectados, continúan delicados en la sala de terapia intensiva de un hospital privado de la ciudad de Córdoba, mientras que fue hospitalizada también la señora Felipa Sierra, quien al correr por la explosión se cayó y se fracturó un brazo, así como tres niños de la comunidad "El Callejón", quienes se intoxicaron por el humo.
Los habitantes de cinco comunidades, afectadas por este incidente, no probaron alimento durante 36 horas ya que Pemex no les ofreció ayuda.
“Esta fila es porque desde ayer no recibimos un alimento, ni un vaso de agua hasta ahorita, ya tenemos más de 32 horas que nos están atendiendo ahorita”, declaró uno de los habitantes del lugar, el señor Atanacio Alcanta.
El señor Pedro Hernández otro de los residentes dijo, “Es que van a dar unos alimentos, lo prometió el Presidente desde ayer que iba dar unos alimentos y hasta ahorita vienen a dar, desde ayer no hemos comido, no se recibió ni apoyo, ni un vaso de agua”.
En el lugar de la tragedia el panorama es desolador, y solo el Ejército y trabajadores de Pemex y de la Comisión de Electricidad, trabajan a marchas forzadas para reparar los daños ocasionados.