COLIMA, México, oct. 19, 2004.- Una erupción terminaría con la calma en pocos minutos. "Lo que realmente ofrece peligro son los flujos piroclásticos que son los que arrasan y queman todo en un instante, esos viajan a grandes velocidades comparados con el flujo de lava que está avanzando dos o tres metros por día", señaló Tonatiuh Domínguez, director vulcanólogico de la Universidad de Colima.
En la pared norte del cráter el flujo de lava ya descendió un kilómetro y medio por la ladera del volcán.
No lo saben con certeza, pero estiman que el volcán podría incrementar su actividad en los próximos días.
"Desgraciadamente no conocemos lo suficientemente bien a este volcán como para poder precisar cuando va a hacer una erupción mediana", comentó Tonatiuh Domínguez.
Erupción cuyos flujos de material incandescente podrían arrasar con comunidades como la Hierbabuena, San Marcos, y Montitlán.
La lluvia de cenizas es otra amenaza seria.
"Afectaría agricultura, afectaría ganadería, mantos acuíferos y en las zonas urbanzas los drenajes de la vía pública", aseguró Enrique Ochoa, director de protección civil, municipio de Cuauhtémoc, Colima.
En las últimas 24 horas el volcán de fuego ha registrado 103 derrumbes y 10 explosiones.
No se descartan aludes de lodo y agua, conocidos como lahares, en caso de lluvias intensas.