Haga clic aquí para ver el especial: Tercer trimestre 2004 CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 20, 2004.- Fue hace cuatro años. El incendio en la discoteca Lobohombo dejó un saldo de 21 personas muertas. Algunas fueron atrapadas por el fuego debido a la falta de salidas de emergencia.
"Es una triste historia, sí efectivamente es una consecuencia de lo que pasa cuando las medidas de protección civil no son respetadas por los establecimientos mercantiles”, señala Alonso Rojas, subdirector Jurídico y de Gobierno de la Delegación Cuauhtémoc.
Hoy, en el terreno donde operaba la discoteca Lobohombo se pretende construir una estación de Bomberos.
A raíz del incendio, autoridades de la delegación Cuauhtémoc clausuraron permanentemente antros como Manhathan y El Titanium.
Manhathan, Titanium y Lobohombo eran operados por Alejandro Iglesias, quien a cuatro años de la tragedia no ha sido detenido.
Hay cosas que siguen igual. Sin embargo, algunos bares han hecho conciencia de la importancia de contar medidas de seguridad en sus establecimientos, como salidas de emergencia, rutas de evacuación, instalaciones de luz y gas ocultas recubiertas con materiales no flamables, así como cumplir con horarios establecidos.
"Nosotros en alfombra y sillas tenemos un retardante que es retardante al fuego...Puede hacer el conteo tenemos alrededor de 38, 36, 38 extintores, todos debidamente ahora sí que llenados", manifiesta Antonio Vera, encargado del antro “Capitolio”.
Otros, continúan con las viejas prácticas, como es el caso del Topacio que se anuncia como un café cuando realmente es una cantina.
"No cuenta con su programa de protección civil a la vista, de tal manera que esto implica una clausura total y permanente. No tienen salida de emergencia", dice Alonso Rojas, subdirector Jurídico y de Gobierno de la Delegación Cuauhtémoc.
La lucha por la seguridad de la gente que se divierte en un antro continúa.
"Cualquier vida, cualquier vida es importante", concluye Alonso Rojas.