CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 20, 2004.- Durante el pasado Congreso Eucarístico celebrado en Guadalajara, varios representantes de la Iglesia Católica se pronunciaron en contra de los matrimonios entre personas del mismo sexo. "Tú puedes ser homosexual, lesbiana, y no necesariamente estás pecando como el heterosexual, el pecado, la actividad sexual, es donde pecas y peca tanto el que es gay como peca el que va y se acuesta con la señora que no es suya", dijo Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec.
Actualmente, la constitución en nuestro país reconoce el matrimonio e incluso el concubinato entre personas heterosexuales, pero no entre personas del mismo sexo.
Y son ellos, los que pretenden una vida en pareja, los que se defienden de las leyes y desde luego, de la misma iglesia.
"Las iglesias son libres de creer lo que les guste, siempre y cuando entiendan que el odio no es un valor de esta nación, no es un valor de la sociedad civil, y promover el odio los aísla y demuestra que no están preparados para promover ningún mensaje de salvación, de superioridad, de moral y de virtud, sino todo lo contrario", comentó Francisco Javier Lagunes, vocero de Acción Gay Violeta.
Z El próximo mes de noviembre, nuevamente se someterá a discusión la iniciativa de ley de sociedad en convivencia, en el DF que si bien no promueve el matrimonio entre homosexuales, si defiende otros derechos.
"Permite un convenio entre personas que han decidido vivir juntos, crear un lugar en común con voluntad, permanencia y ayuda junta... Cuando dos personas del mismo sexo adquieren un inmueble y uno de ellos muere y sólo se escrituró a nombre de uno de ellos, quienes tienen derecho son los familiares, no la pareja", destacó el diputado Julio César Moreno, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la ALDF.
Pero muy al margen de las opiniones de la iglesia acerca de los matrimonios entre personas del mismo sexo, está el aspecto legal, principalmente el que desampara a los hijos de las parejas gays.
"Como no existe en México la figura de la copaternidad, entonces mis hijos no los puede reconocer mi pareja automáticamente y el problema está en que esos hijos de una pareja gay, tienen la mitad de posibilidades de acceder a la seguridad social de lo que tienen los hijos de una pareja heterosexual", afirmó Francisco Javier Lagunes, vocero de Acción Gay-Violeta.
Discriminación, marginación, rechazo y ningún marco jurídico, está es la realidad de miles de parejas