VILLAHERMOSA, México, nov. 3, 2004.- Dos pequeños de siete y ocho años de edad se encuentran atrapados desde el domingo pasado en una cueva de la comunidad Yochib, municipio de Chilón en Chiapas. “Dice el Pascual, el chamaquito que entró y se cayó, que así tiene la lámpara y cayó”, señaló Francisco Jiménez, tío de los niños.
“Los niños todavía están con vida, los escuchamos, el lugar es muy inaccesible, las personas no pudimos pasar nosotros, no pudimos pasar”, dijo Erwin Samayoa, Comandante de Protección Civil de Chiapas.
Se trata de Miguel y Pacual Sarus, quienes se internaron a la cueva, presuntamente siguiendo a un animal y fue en ese momento en que un derrumbe los atrapó dejándoles únicamente con una salida de 25 centímetros.
“El espacio no llega ni al lugar donde están los niños porque se reduce a 25 centímetros, entonces tenemos que trabajar bastante para abrir el espacio”, comentó Samayoa.
Al medio día de este miércoles, equipos de exploración de Petróleos Mexicanos (PEMEX), arribó al lugar para intentar abrir la grieta y rescatar a los pequeños.
Actualmente los cuerpos de rescate se encuentran tratando de sacar a los pequeños, los cuerpos de rescate también tienen más de 24 horas trabajando para lograr su objetivo.
“La falta de azúcar en la sangre y las condiciones de frío dentro de la caverna pueden originar que los niños estén en un estado de hibernación, por lo que se puede considerar que los niños estén en estado crítico”, dijo Juan Pablo Aguilar, integrante de la Cruz Roja de Chilón.
DE RESCATISTAS A HÉROES EJEMPLARES
Son recordados por su heroísmo, por su valor y porque aunque su vida corría peligro, lo importante era evitar una tragedia.
Es el caso Socorro Sierra, una rescatista de la Cruz Roja, quien salvó la vida de Sergio, un niño de dos años, que se encontró con un ‘ángel’.
Socorro fue atada de los pies e introducida de cabeza, a un pozo de 50 metros de profundidad y 35 centímetros de diámetro, donde se encontraba Sergio.
Durante once horas, el niño de dos años permaneció atrapado y con la posibilidad de morir.
Luego de dos intentos de rescate, Socorro, logró sacar con vida al pequeño Sergio.
“Casi llorando le imploraba al niño que moviera sus pies para poder agarrarlo, sostenerlo y bueno, en el primer intento no se pudo, pero me decidí y en el segundo lo hice”, comentó Socorro Sierra, rescatista.
En agosto del 2004, otro caso de valor y de heroísmo.
Rafael López Gutiérrez de 12 años, que jugaba en la calle, cayó en el drenaje pluvial del Municipio de Santa Catarina en Monterrey, Nuevo León.
La corriente de agua lo arrastró cerca de 300 metros, hasta quedar atrapado en uno de los canales.
Bomberos del municipio, trabajaron para rescatar al niño y con un trascavo abrieron la alcantarilla.
Ahí, Jesús Ricardo Uribe, entró al drenaje y a pesar de la fuerza el agua, logró rescatar al pequeño Rafael.