CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 4, 2004.- En vísperas del proceso de desafuero contra René Bejarano, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) pidió a la Cámara de Diputados que reinicie los juicios de procedencia del senador priísta Ricardo Aldana y del diputado Fernando Espino. En un cónclave de más de 10 horas, la dirigencia nacional del PRD emitió un pronunciamiento en el cual exige a la Cámara baja actuar con imparcialidad y sin intención de afectar a una fuerza política, pasando por alto otros casos en función de supuestas complicidades o negociaciones oscuras.
El senador Aldana está relacionado con el Pemexgate, mientras que Espino, dirigente del Sindicato de Trabajadores del Metro, es señalado por irregularidades en el manejo de 700 millones de pesos correspondientes a cuotas sindicales y recursos entregado por el Consejo de Administración de 1986 a 2000.
Al advertir que no contribuirá al linchamiento mediático de ningún ciudadano, el PRD refrendó su rompimiento con el diputado local con licencia René Bejarano, pero defendió su derecho a tener un juicio justo, apegado a la ley y con pleno respeto a sus garantías individuales y a sus derechos humanos.
Aseguró que sólo corresponde a la justicia determinar la culpabilidad o inocencia de Bejarano, no obstante que el PRD reprobó los actos en que se vio envuelto quien fuera operador político del jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador.
Refrendó la voluntad del PRD de colaborar con las autoridades correspondientes para que se aclaren los hechos y destacó la creación de una comisión especial contra la corrupción para que investiguen cualquier acto irregular que involucre a perredistas.
Reiteró que la dirigencia nacional apoya el acuerdo de su grupo parlamentario en la Cámara de Diputados, a efecto de que cada uno de sus legisladores vote en conciencia en el caso del desafuero de Bejarano.
"En este y en ningún caso un partido debe decidir con consigna la presunta responsabilidad de una persona en la comisión de un delito", finalizó.