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CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 5, 2004.- Luego del desafuero de René Bejarano, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, se dijo preparado para enfrentar cualquier adversidad en el proceso que a él se le sigue en la Cámara de Diputados por el caso de "El Encino".
“Voy a enfrentar todo este juicio con mucha responsabilidad, como es un asunto político, lo único que están haciendo es retorcer las leyes, no me voy a amparar ni voy a solicitar fianza, que quede muy claro, y soy un hombre de palabra, y voy a utilizar, eso sí, si fue un ensayo general lo de ayer, no está mal esos 15 minutos para hablar con derecho a réplica", dijo el jefe de Gobierno capitalino.
López Obrador aseguró que no va a dejar su cargo para encarar el juicio penal, como desearían sus adversarios.
“Aquí voy a estar, no me voy a salir, eso lo va a decidir la gente, y ahora, para información, aunque no les agrade a los adversarios, no está demás decirles que me acaban de entregar una encuesta y tenemos el 80% de respaldo de la gente, así que le sigan, porque parece que entre más nos pegan, más nos están apuntalando, entre más nos pegan más dignos nos sentimos", expresó.
El jefe de Gobierno capitalino dijo que podría utilizar en su defensa algunos de los documentos que el miércoles hizo públicos Bejarano para comprobar que hubo un complot en su contra.
“Por cierto, a mi me gustaría que la Procuraduría General de la República (PGR) aclarara sobre esos documentos, si existen o no existen en el expediente, se quedaron calladitos, sería muy bueno que explicaran”, señaló.
Insistió que el fondo de todo es la intención del PRI, el PAN y los que llama "sus jefes", para detener a toda costa el proyecto de nación que impulsa con miras al 2006.
“Es como la Coca y la Pepsi, las diferencias que pudieran haber entre los dos candidatos que postulara el PRI-AN, nada más para simular de que hay democracia, esas diferencias serían como las diferencias que hay entre la Coca y la Pepsi", explicó.
López Obrador volvió a pedirle al ex presidente Salinas que dé la cara por este asunto, aunque de Rosario Robles no quiso hablar.