Haga clic aquí para ver la infografía de las Elecciones en EU Haga clic aquí para ver el micrositio ‘Rumbo a la Casa Blanca’
MORELIA, México, nov. 8, 2004.- En Michoacán, desconocidos emboscaron y balearon dos camionetas donde viajaban 10 adultos y cinco niños, con un saldo de siete personas muertas y ocho con lesiones serias.
Las camionetas circulaban de madrugada por una carretera de Nocupetaro, Michoacán, y al salir de una curva, recibieron más de 200 impactos de bala de rifles AK-47 y AR-15.
“Como resultado de esta aparente emboscada en el lugar de los hechos murieron cinco personas de las cuales dos son hombres, dos mujeres y una menor de edad, en el trayecto a Morelia, nos acaban de informar también hace un rato que fallecieron otras dos personas más”, informó Miguel Ángel Arellano Pulido, procurador de Justicia de Michoacán.
“Utilizaron arma larga y pues se encontraron una buena cantidad de casquillos, alrededor de unos 200”, dijo, por su parte, Jaime Leira Álvarez, coordinador de la Policía Ministerial de Michoacán.
Según versiones de los lugareños, la emboscada la realizó un grupo de seis u ocho individuos que utilizaron radios de comunicación para avisar el paso de los vehículos, pero aparentemente se equivocaron de víctimas.
“Cuando venía en una camioneta roja y al dar una vuelta estaban unos tipos parados en un cerrito y le empezaron a tirar rafagazos y uno de ellos cuando estaban tirando, se dieron cuenta de que ellos no eran y dijeron ‘mira buey esa no es la... ellos no son, ellos no son’, y ya dejaron de disparar y salieron huyendo.
Extrañamente, un día antes, el comandante de la policía municipal de Nocupetaro y otros ocho elementos abandonaron su labor.
“No tuvo la oportunidad de renunciar, nomás ya no se presentó el comandante César Alberto Hernández. Tenemos ahorita como unos cinco todos los demás se fueron”, comentó Apolinar Hernández González, presidente municipal de Nocupetaro.
Al parecer, algunos de los fallecidos ya habían participado en dos enfrentamientos por lo que las autoridades investigan para determinar si se trata de un ajuste de cuentas por rencillas familiares o por problemas del narcotráfico.