CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 8, 2004.- Con un llamado para renovar sus estructuras en unidad iniciaron las actividades de la 78 Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano. En la Basílica de Guadalupe se concelebró una misa de inauguración.
En la Homilía el Obispo de León, José Guadalupe Martín Rábago, exhortó a enfrentar con decisión la renovación de las estructuras que hagan efectiva la unión colegial de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
“Necesitamos ciertamente prudencia para no proceder sin rumbo y apresuradamente, pero también fortaleza, valentía, confianza, generosidad, disponibilidad para no aferrarnos conservando Instituciones y formas de organización que vienen de un pasado glorioso pero que tal vez ya no respondan a las exigencias del momento presente”, dijo José Guadalupe Martín Rábago, presidente de la CEM.
Los exhortó también a ser constructores de fraternidad.
“La espiritualidad de comunión episcopal, permítanme que lo diga hermanos con todo respeto, significará para nosotros cerrar la puerta a cualquier estilo de relaciones que nos llevará a las sospechas y provocará desconfianzas, va a significar ser constructores de una fraternidad que nos impulse a creer más en lo positivo que a ser proclives a confiar en los rumores”, señaló el prelado.
Advirtió que para transformar a las diócesis es necesario que los obispos crezcan en su fe y que despierten iniciativas y creatividad pastoral.
Concelebraron la misa con el Obispo Martín Rábago, el Cardenal Juan Sandoval Íniguez y el Nuncio Apostólico, Giusseppe Bertello.
Estuvieron también presentes 78 obispos y arzobispos y el Cardenal Norberto Rivera Carrera.