CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 13, 2004.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, dijo que él no puede pedirle a la jefa delegacional en Álvaro Obregón, Leticia Robles Colín, que renuncie a su cargo. “No, eso corresponde básicamente a la Contraloría”, aclaró López Obrador.
En una breve conferencia, pues salió al patio central del Antiguo Ayuntamiento a partir su pastel de cumpleaños, López Obrador insistió en que es la Contraloría General del Distrito Federal la que debe deslindar responsabilidades sobre el posible tráfico de influencias en que habría incurrido la delegada al nombrar a recomendados de Carlos Ahumada en puestos del gobierno delegacional.
“Pues hay que verlo con la Contraloría básicamente”, señaló el jefe de Gobierno capitalino.
Por su parte, el secretario de Gobierno, Alejandro Encinas, aseguró que la jefa delegacional tiene todas las facultades para hacer los nombramientos de personal y que la Contraloría no ha encontrado todavía ninguna irregularidad en la gestión de Leticia Robles.
“Tampoco vamos a asumir una actitud de persecución inquisitoria. Vamos a estar haciendo las investigaciones pero no vamos a inventar ningún delito”, dejó en claro Encinas Rodríguez.
Sin embargo, afirmó que de encontrase algún delito, éste será castigado.
Sobre la posibilidad de que se le pida a Leticia Robles que solicite un permiso temporal mientras se aclara el escándalo, el secretario de Gobierno reiteró que es una decisión que sólo le corresponde tomarla a ella.