CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 25, 2004.- Indignación entre elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) por el asesinato de dos de sus compañeros en San Juan Ixtayopan, de la delegación Tláhuac. “Qué palabras hay para compañeros que estaban cumpliendo con su deber, son compañeros como nosotros, de academia, formación profesional, seguramente universidad, policías federales, pienso que es indignante, y el linchamiento seguramente es la primera vez que se da, pero como se vio el abandono por parte de nuestros mandos, no es la primera vez que se da”, aseguró el un agente de la PFP, de apellido Sánchez.
Decenas de elementos de la PFP acudieron a la agencia funeraria para dar el pésame a familiares de Víctor Mireles Barrera y Cristóbal Bonilla Martínez.
Decenas de arreglos y coronas florales llegaron a las capillas A y B enviadas por compañeros de la corporación.
José Luis Figueroa Cuevas, comisionado de la PFP, llegó a la agencia a dar el pésame. En un principio, el cuerpo de Cristóbal Bonilla Martínez sería trasladado al Panteón Español para ser incinerado, pero como su muerte fue violenta, no se permitió su cremación, por si en un futuro se requiriera investigar el cadáver.
Por la tarde, el féretro con el cuerpo de Cristóbal Bonilla Martínez fue colocado dentro de una camioneta fúnebre que salió del estacionamiento de la agencia funeraria, donde un centenar de elementos de la PFP formaron una valla.
Escoltada por una motopatrulla de la PFP y seguida por varios vehículos de la corporación, la camioneta se dirigió a la ciudad de Querétaro, donde este jueves será sepultado.
Víctor Mireles Barrera será inhumado este jueves en el Panteón Jardines del Recuerdo, su cuerpo sigue siendo velado en una agencia funeraria de la colonia del Valle.