CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 25, 2004.- el cabo Rodrigo Carrillo Rodríguez, miembro de la Policía Federal Preventiva (PFP), denunció que los compañeros de los policías linchados en Tláhuac estaban listos para salir a rescatarlos, pero órdenes superiores no los dejaron. Explicó que en la dirección a la que pertenece, las órdenes fueron tomadas por el comisario general Arturo Muñorz Villafaña, y el comisario jefe Crispín Quintero Herrera, director general y director adjunto de las Fuerzas Federales Preventivas, funcionarios sólo por abajo del comisionado general de la PFP.
Entrevistado por Carlos Loret de Mola en la radio, el cabo Carrillo Rodríguez relató que en su central había unas 300 personas listas para poder ir a liberar a sus compañeros, además de un cuerpo de operaciones especiales que son expertos en rescates que, consideró, podrían haber llegado por el aire, bajar a la gente “y hubieran rescatado a nuestros compañeros vivos”.
“Nosotros teníamos conocimiento de esto a las siete de la tarde, y llegamos allá hasta las 10, de aquí salimos a las 9:30 de la noche”, apuntó el agente de la PFP.
De porque tardaron tanto en salir, dijo que no les dieron explicaciones, “nos decían que íbamos a ir a otro operativo con PGR, nosotros estabamos diciendo era que queríamos ir a apoyar.
Sobre la versión oficial de que llegaron tarde por el tráfico, el oficial testigo de los hechos, aseguró que había alrededor de 60 motocicletas que pudieron ser utilizadas para parar el tráfico, sin embargo, no se llevaron ninguna y cuando íbamos para allá ni siquiera traían sirena abierta...no entiendo porque para otro tipo de operativos, si podemos llegar en cosa de minutos, no sé porque aquí no pudieron hacer cortes de circulación, ya que estaban matando a nuestros compañeros”.
-¿Qué sintió usted como policía federal?
“Imagínate, ahorita fue un compañero, tengo un coraje contra la ciudadanía de ese lugar, porque no es posible que se estaban identificando y le hayan hecho esto, siento mucha rabia en mi corazón, porque al rato soy yo...que te hace pensar que no te van a matar a ti, que te hace pensar que mi institución me va a defender”, respondió.
El cabo señaló que alrededor de 250 miembros protestan pacíficamente, sin dejar de trabajar, a fin de llamar la atención de los medios de comunicación para que no quede impune la muerte de sus compañeros.
Piden la destitución de los dos funcionarios, a quien responsabilizó de no apoyarlos en otras ocasiones y mandarlos a servicios sin armas.
Aseguró que lo sucedido en Tláhuac ya ha pasado en otras ocasiones y que cuando han pedido apoyo no se les brinda, y si lo hacen los arrestan.
Denunció que hay mucha gente de la Secretaría de Marina comisionada en la PFP, que gana el doble de sueldo, sin tener experiencia, que apenas tienen la primario o que no saben leer.
Carrillo Rodríguez señaló que entre los elementos de la PFP hay mucho descontento, “desde que yo entré aquí, estaba por explotar ésto, la muerte de nuestros compañeros simplemente fue la gota que derramó el vaso”.