CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 26, 2004.- El líder moral del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, pidió la renuncia de los secretarios de Seguridad Pública (SSP) federal y capitalina, Ramón Martín Huerta y Marcelo Ebrard, respectivamente, para facilitar las investigaciones sobre el linchamiento de dos agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP) en San Juan Ixtayopan, Tláhuac. En entrevista exclusiva con Carlos Loret de Mola, para Primero Noticias, Cuauhtémoc Cárdenas calificó de preocupante y vergonzoso para el país, los sucesos del pasado martes en la delegación Tláhuac, luego de que dos policías federales fueron quemados vivos y uno tercero aún convalece en el Hospital Central Militar, donde fue necesario practicarle una hemodiálisis, luego de las lesiones que sufrió debido a la golpiza que le propinaron los pobladores.
“Causa mucha irritación, mucho dolor, y nos debe de llevar a una reflexión colectiva del por qué se dan este tipo de reacciones en el país, y particularmente aquí en la ciudad, centro de la educación y de la cultura. Es un hecho grave que alienta a la delincuencia”, aseguró el ingeniero Cárdenas.
Rechazó que se trate de un tema de usos y costumbres, haciendo alusión a la frase citada el pasado miércoles por el secretario de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas.
“Definitivamente no, en ninguna parte, es inadmisible que se linche a la gente como usos y costumbres, yo no conozco ninguna regla de usos y costumbres en el país”, comentó el aspirante a la candidatura presidencial por el PRD.
“Hay deterioro social, hay miseria, hay atraso, hay falta de educación, hay falta de cultura cívica y esto nos debe de llevar a una reflexión colectiva, hay demasiada confusión en la presentación de los hechos que están haciendo las autoridades”, agregó.
Finalmente, Cuauhtémoc Cárdenas también se refirió al tema de los videoescándalos que a lo largo de este año han sacudido al partido del sol azteca. Aseguró que al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, le faltó contundencia en condenar los hechos.
“Me parece que era indispensable una actitud mucho más enérgica en contra de quienes vimos en los videos jugando en Las Vegas, echándose dinero a la bolsa y tratándose de colaboradores más cercanos, me parece que se debió haber hecho un deslinde más enérgico, un señalamiento mucho más fuerte.