CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 6, 2004.- La decisión del presidente Fox de cesar al secretario de Seguridad Pública capitalino, Marcelo Ebrard, se puede leer como una clara señal de que no habrá impunidad en el caso de los linchamientos en Tláhuac, dijo Santiago Creel, Secretario de Gobernación en entrevista con Joaquín López Dóriga. Creel defendió la facultad del presidente para destituir al secretario capitalino y ante el cuestionamiento de porque no se destituyó al mismo mando a nivel federal aseguró que se "removió a quienes tenían el mando directo sobre ambas policías".
Sobre la afirmación de Marcelo Ebrard de que fue una decisión política, el titular de Gobernación dijo que “así lo quiere hacer ver el” y desestimó el hecho.
Señaló que aún los Ministerios Públicos deben que hacer las investigaciones pertinentes para deslindar responsabilidades en el caso Tláhuac.
Sobre las declaraciones del procurador capitalino Bernardo Bátiz de que esta decisión crerará una ruptura entre la Presidencia de la República y el Gobierno del Distrito Federal, dijo que es una forma de verlo, pero que tamibén se puede ver como una señal de que no habrá impunidad y que habrá más seguridad para los mexicanos.