CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 20, 2004.- La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) denunció que las cerca de 10 mil mujeres que permanecen en cárceles mexicanas reciben un trato desigual en relación con los reclusos, lo que representa una actitud "de discriminación". Por ello, señaló la CNDH, en 2005 impulsará que las prisiones dispongan de servicios propios para las mujeres, "ya que a la fecha las 9 mil 611 mujeres que permanecen en reclusión, se ven desfavorecidas por un trato desigual en relación con los varones".
La Comisión anunció que solicitará a las autoridades que ofrezcan a las mujeres servicios de capacitación en algunas actividades laborales que les ayuden a ser autosuficientes cuando obtengan su libertad.
También pedirá que puedan "participar en actividades escolares que amplíen sus posibilidades de desarrollo personal".
Visitadores de la CNDH "han constatado que en la mayor parte de los centros de reclusión del país las mujeres enfrentan prácticas indebidas y contrarias a sus Derechos Humanos y a los de sus hijos", aseguró en un comunicado el organismo.
En México hay trece cárceles para mujeres y "en la mayoría de los casos", las internas, en situación preventiva o sentenciadas, "permanecen en anexos improvisados de los reclusorios varoniles", aseguró la CNDH.
Agregó que ante esta situación las reclusas tienen que compartir con los reos "las áreas de servicios tales como sanitarios, regaderas, consultorios médicos, áreas escolares, patios y cocinas".
Además de "las molestias y agresiones de que frecuentemente son objeto", esta situación es contraria "a la exigencia constitucional de que las mujeres purguen sus penas en lugares separados de los destinados a los hombres", apuntó.
También, señaló la CNDH, se promoverá que se dé atención a los hijos de las mujeres en reclusión que viven con ellas, ya que en la mayoría de los penales "existe una absoluta desconsideración a las necesidades psicopedagógicas de esos niños".
Esos niños, agregó, "no reciben la atención ni los cuidados médicos necesarios para que puedan alcanzar un desarrollo adecuado, y además, padecen el riesgo de contraer enfermedades por las condiciones insalubres en las que se encuentran muchas cárceles".