CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 23, 2004.- A un mes del linchamiento de los agentes federales en Tláhuac, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que no era tráfico de drogas lo que investigaban en San Juan Ixtayopan. "No era una investigación sobre narcomenudeo lo que estaban realizando, como se dijo al principio, lo que estaban investigando era lo relacionado con los hermanos Cerezo Contreras, lo que tiene que ver con guerrilla, esa es la realidad", aseguró.
Andrés Manuel López Obrador demandó que se sepa toda la verdad sobre este asunto.
"Si había una misión de este tipo, pues se tenía que haber valorado el riesgo y se tenía que haber dado seguimiento, a no dejar solos a los agentes... hay que ver cuántos agentes eran, si eran nada mas los tres", agregó el jefe de Gobierno capitalino.
Sostuvo que no sabía sobre la presencia de miembros de grupos armados en la ciudad, como afirmaba un supuesto reporte de la Secretaría de Seguridad Pública, documento que atribuye al Centro de Investigación y Seguridad Nacional, el CISEN.
A este respecto, López Obrador fue cuestionado sobre la contestación que dio el vocero de Gobernación, quien consideró que a sus declaraciones les afecta el horario de sus conferencias.
"No voy a entrar en ninguna polémica de ese tipo, pues yo sé que les molesta lo que opino, pero lo voy a seguir haciendo, soy libre, me siento un hombre libre, lo volvería a decir es más, lo volvería a decir en este momento. Son espías del gobierno, así, porque no digan CISEN, pongan espías del gobierno", puntualizó.
Finalmente, el jefe de Gobierno afirmó que el no tuvo nada que ver con la decisión de Gabriel Regino, subsecretario de Seguridad Pública para dar a conocer el presunto contenido y horas de sus llamadas con el Comisionado de la PFP la tarde del linchamiento.
"Todos tienen derecho a defenderse cuando se arman campañas", concluyó.