CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 23, 2004.- Por unas horas se olvidaron de limpiar parabrisas, vender chicles, de "jugársela" en la calle. Todos ellos de la Zona Rosa y calles aledañas, como David.
"Aquí vendo chicles y limpio parabrisas y a veces me pongo a aquí, a pedir, con todos los niños aquí", dijo.
Ninguna preocupación más que la de divertirse en el inflable, saludar a Santa Claus, disfrutar de la magia y la cena.
Doscientos niños de la calle festejaron su Navidad.
"Un momento de amor y paz, amor y paz, como le dije, aquí estar reunidos con todos ellos", indicó David.
¿Tú qué esperas de la Navidad?
- "Nada, nada más que ser feliz con toda mi familia... estoy satisfecho con esto, no puedo pedir más", comentó el menor.
Aquí se olvidaron del frío, de la dureza de la calle y de carencias, por que, al fin niños, la Navidad no pierde su magia.
"Diversión, convivio, alegría, y amistad... Santa Claus te trae regalos, la navidad es algo muy bonito", expresó César.
La cena de Navidad para los niños de la calle fue organizada por la Fundación Rosa Mexicana, la esquina de Génova y Hamburgo, en la Zona Rosa.
"La próxima cena va a ser en el zócalo capitalino", indicó Christian Ulises Olvera, de la Fundación Rosa Mexicana.
Pavo, romeritos y ensalada de manzana, el menú que disfrutaron.