CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 26, 2004.-Para apoyar a la Iglesia católica en las obras altruistas que realiza, la Arquidiócesis Primada de México exhortó a los católicos mexicanos a que en el cambio de año pongan un "granito de arena" aportando su diezmo. "Sabías que la Iglesia católica es la institución que más ayuda humanitaria brinda en todo el mundo, a damnificados, víctimas de la guerra, refugiados, enfermos, desposeídos, entre otros grupos vulnerables", cuestionó la Arquidiócesis en un mensaje.
Destacó que lo hace "sin fijarse en credos, raza y filiación política; da todo a todos por igual, en cualquier lugar del mundo donde hay personas que padecen necesidad".
La Iglesia provee no sólo ayuda asistencial como alimentos, ropa y medicinas, sino también programas para promover la reconstrucción de viviendas y medios de subsistencia para que las personas puedan nuevamente salir adelante, subrayó, al señalar que todo eso cuesta dinero, por ello se apoya en la generosidad de los fieles.
Recordó que el diezmo corresponde a un día de salario al año o más, dependiendo de las posibilidades económicas del católico, porque aquellos que pasan por una situación difícil y que en conciencia consideran que no pueden dar esa cantidad, no están obligados a hacerlo.
Se ayuda a la Iglesia para que en nuestro nombre, indicó, pueda apoyar a los más necesitados y cumplir con el mandato del Señor de hacer las obras de misericordia, visitar y ayudar a los enfermos, dar de comer a los pobres y apoyar todo el trabajo pastoral que se realiza para llevar el Evangelio de Jesucristo a toda la gente.