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VILLAHERMOSA, México, ene. 5, 2004.- Una fuga de petróleo en un ducto de Pemex de 16 pulgadas de diámetro provocó un derrame en el ejido La Ceiba, del municipio de Cunduacan, en Tabasco. El incidente ocasionó la muerte de animales.
“Ayer (martes) encontramos varios y hoy no amanecieron, no sabemos si es Pemex el que se lo lleva o quien lo agarra, porque aquí la pobreza está difícil”, comentó el trabajador Noé Solís Pérez.
Los daños ecológicos se registraron en aproximadamente nueve hectáreas.
“En mi parcela son como tres hectáreas y media de daño, porque son como cinco hectáreas y media, aunque todo está contaminado ya porque una hectárea y media son de pura agua, pero el aceite pasó al agua y los árboles todos están bañados”, explicó Mario Suárez Jiménez, propietario del predio.
Este daño motivó que el dueño del predio impidiera el tránsito a los trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) para que solucionaran el problema hasta que le paguen los daños.
“Como el dueño tiene afectación, dijo que no va a dejar pasar hasta que no le paguen y le reconozcan el daño, nosotros estamos aquí parados y no nos quieren pagar el día”, dijo el trabajador Solís Pérez.
“Apenas ayer entramos a trabajar, por la tarde el dueño cerró porque las afectaciones no se le han reconocido y no da permiso de que ninguna compañía entre hasta que se arreglen con él, las compañías se niegan a reconocernos el día porque no lo trabajamos”, señaló el trabajador petrolero Joaquín Ramos Patiño.
El predio afectado pertenece desde hace 25 años a Mario Suárez, con él mantiene a su familia que está compuesta de cinco hijos y su esposa. Él tiene 48 años de edad y con tristeza ve como este derrame afecta su propiedad de cinco hectáreas y media en Cunduacan, sin que las autoridades de Petróleos Mexicanos (Pemex) manifiesten algo al respecto.