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CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 6, 2004.- Hoy es Día de Reyes, es el último de los gastos que hacemos después de este maratón de festividades y "desalojos" a nuestro bolsillo. Hoy se parte, comparte y reparte la Rosca de Reyes.
¿Qué tanto es una rebanadita, aunque nos salga el niño?, y si lo combinamos con una tacita de chocolate, el manjar está completo.
La Rosca de Reyes, una tradición en México desde hace siglos y aún sigue reuniendo a la familia. Se trata del último evento con que culmina la serie de festividades de fin de año, así como el punto casi final de gastos, porque todavía a los afortunados padrinos de los niños Dios, tendrán que gastar.
“Ahora la rosca se hace ovalada o cuadrada, y se le meten cinco o seis muñecos especialmente para que el Día de la Candelaria, cuando se entregue el niño, se haga la tamaliza y se compartan los gastos”, explicó Víctor Gomar, instructor de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora y Similares de México (Canainpa).
La rosca de Reyes se trata de la última inversión después de casi un mes de fiestas, por lo menos debe invertir 80 pesos para una rosca de Reyes pequeña, cuando hace 45 años costaba 10 pesos la más grande.
La industria panificadora pasa por una racha difícil, pero particularmente en temporada de reyes, las ventas resultan favorables.
“La rosca sentimos que cada vez se vende más, cada vez hay más auge”, resaltó Juan Carlos Otegui, presidente de la Canainpa.
Tanto es el pan que se produce, ya sea en panificadoras como en casas particulares y lugares informales, que es casi imposible saber el volumen de ventas.
“No queremos que en la mesa mexicana deje de haber pan y menos por los problemas con la ilegalidad”, agregó Otegui.
Pero en este asunto, ahora lo que importa es poder disfrutar de esta tradición con una rosca bien hecha. A fin de cuentas, usted tendrá una merienda de Reyes, en honor a los Reyes Magos que llegaron hace tan sólo unas horas a sus hogares.
Ya sólo estará por ver quien tendrá que invertir en los tamales, nosotros por lo pronto ya estamos preparados, he aquí nuestra rosquita.