TOLUCA, México, ene. 6, 2004.- Los policías judiciales retenidos por habitantes del municipio de San Juan Teotihuacan no se transportaban en un vehículo robado. Tampoco estaban borrachos realizaban una investigación sobre la presunta Comisión de delitos ambientales en la comunidad de Santiago Atlaltongo, afirma la Procuraduría de Justicia del Estado de México.
“La versión de que iban en estado de ebriedad los elementos de la Policía, de la procuraduría, es una versión absolutamente falsa y entiendo que la ha declarado el señor presidente municipal del lugar, quien tendrá que venir a comparecer en una cita”, dijo Alfonso Navarrete, procurador del Estado de México.
Según el procurador mexiquense, tampoco hubo ningún intercambio de policías por la persona que se introdujo en un basurero clandestino que estaba clausurado.
“Porque no era un canje de rehenes, pues si no estábamos negociando con un grupo de ningún tipo, era un detenido que tenía que declarar y certificarse ante MP y regresar a su lugar y eso fue lo que se hizo”, señaló Navarrete.
Navarrete Prida reveló también que la Policía Estatal no obedeció las instrucciones del Ministerio Público para desactivar el conflicto en la comunidad de Santiago Atlaltongo.
“Y se le pidió a la Policía Estatal que interviniera, cosa que no hizo y por eso le retuvieron a uno de sus jefes”, señaló el procurador mexiquense.
Además de dos policías judiciales y un probable delincuente ambiental, dos presuntos robacoches que se encontraban en las inmediaciones del basurero clandestino fueron presentados ante el ministerio publico.