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CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 9, 2005.- La población de México ascenderá a mediados de 2005 a 106.4 millones de habitantes y a finales de año llegará a 106.9 millones, según proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo).
En un comunicado de la Secretaría de Gobernación, se especifica también que en ese lapso nacerán 1.95 millones de mexicanos, morirán casi 474 mil personas y emigrarán a otro país 400 mil más.
En esas proyecciones se calcula una tasa de natalidad de 18.4 nacimientos por cada mil habitantes, quienes tendrán una esperanza de vida de 75.4 años (73 para los hombres y 77.9 para las mujeres).
Además, se estima que este año fallecerán poco más de 474 mil mexicanos, con una tasa de mortalidad de 4.5 muertes por cada mil habitantes, en tanto que la mortalidad infantil se reducirá a 18.8 defunciones de menores de un año por cada mil nacidos vivos.
En lo que se refiere a migración, según ese organismo, se mantendrá constante con un saldo neto migratorio negativo de poco menos de 400 mil personas; la mayoría, mexicanos que emigrarán hacia Estados Unidos en busca de trabajo o para reunirse con sus familias.
Actualmente se estima que casi diez millones de personas nacidas en México residen en Estados Unidos; 90 por ciento de ellos se concentran en los estados de California, Texas, Illinois y Arizona. Esos diez millones representan tres por ciento de la población total de la Unión Americana y nueve por ciento de la población de México.
TASA DE CRECIMIENTO
La tasa de crecimiento total en 2005 será de 1.02 por ciento, con una tasa global de fecundidad de 2.11 hijos por mujer, lo que equivale al reemplazo generacional; esto es, que cada pareja tiene el número de hijos que la sustituya en la pirámide demográfica.
Asimismo, hace hincapié en que durante las próximas décadas la población del país entrará de lleno y completará la última fase de la transición demográfica, encaminándose rápidamente a un crecimiento cada vez más reducido y a un perfil envejecido.
"La tasa de crecimiento natural descenderá de 1.39 en 2005, a 1.27 por ciento en 2010 y a 0.59 por ciento en 2030, en tanto que hacia mediados de siglo, por primera vez desde la culminación de la Revolución Mexicana, se prevé el inicio de un ciclo de crecimiento demográfico negativo o fluctuante a tasas muy bajas", dice.
De acuerdo a las estimaciones del organismo, los cambios en la fecundidad y la mortalidad que se producirán durante los siguientes 30 años, implicarán profundas transformaciones en la distribución por edades de la población.
De hecho, asevera, en ese periodo se acentuará el tránsito de una población "joven" a otra "entrada en años", lo que se traducirá en un incremento significativo de su edad promedio, que pasará de casi 27 años en 2000, a más de 45 años en 2050.
También, prevé que para los próximos 20 años sólo habrá 18 millones de mexicanos más; es decir, 124.3 millones en 2025, y para entonces (2025) nacerán 1.7 millones, morirán 713 mil y emigrarán poco menos de 380 mil.
En cuanto a la tasa de crecimiento total, resalta que habrá caído a sólo 0.53 anual y la global de fecundidad a 1.86. Los mexicanos de 2025 tendrán una esperanza de vida de 79.2 años al nacer y la tasa de mortalidad infantil descenderá a 9.2 por mil.
CAEN TASAS DE NATALIDAD Y MORTALIDAD
El Consejo Nacional indica que hace 30 años, cuando se puso en marcha la política de población de México, la esperanza de vida era apenas de 60 años para los hombres y casi 64 para las mujeres.
Respecto a los números absolutos de los nacimientos y las defunciones, revela que las mismas cifras son casi iguales que a las de hace 30 años, lo que revela un importante descenso en términos reales, ya que las tasas brutas de natalidad y mortalidad han caído de 43.1 a 21.6 y de 10.1 a 4.2, respectivamente.
Entre 2000 y 2050, en tanto, la proporción de los menores de 15 años en la población total disminuirá de 33 a 15 por ciento y el porcentaje representado por la población en edades laborales, entre 16 y 64 años, se incrementará sistemáticamente hasta 2030.
A partir de entonces, su peso relativo tenderá a disminuir de nuevo: de 62 por ciento en 2000 a 68 por ciento en 2030, y a 61 por ciento en 2050. A su vez, la población del grupo de la tercera edad aumentará de casi cinco por ciento en 2000, a 25 por ciento en 2050.
El organismo señala que las transformaciones en el tamaño y la estructura por edades de la población también dejarán sentir sus efectos en la formación de un amplio espectro de demandas y necesidades sociales, que resulta necesario prever para hacer frente a los nuevos desafíos con oportunidad, equidad y eficiencia.
Como ejemplo, cita que una demanda cada vez más intensa de educación se trasladará en las próximas décadas a los niveles medio-superior y superior, y será necesario ampliar la cobertura y calidad de estos servicios.
Además, añade, en los próximos diez años ingresarán al mercado de trabajo aproximadamente un millón de mexicanos, a quienes habrá que brindar oportunidades de empleo suficientes y bien remuneradas.
En los mediano y largo plazos, el envejecimiento demográfico, con los cambios asociados en las pautas de morbilidad y mortalidad, exigirá una cuantiosa reasignación de recursos y demandará profundas reformas en las estrategias, alcances, funcionamiento y organización del sector salud.