Haga clic aquí para ver la infografía del devastador maremoto en Asia Haga clic aquí para ver el sitio de Desastre en Asia
WASHINGTON, Estados Unidos, ene. 10, 2005.- El secretario de Hacienda de México, Francisco Gil Díaz, desestimó este lunes en la capital estadounidense, potenciales riesgos para la estabilidad económica de su país este año, al asegurar que las presiones inflacionarias del 2004 han empezado a disiparse.
En el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (SIS) de esta capital, aseguró que el gobierno del presidente Vicente Fox "hará los esfuerzos necesarios para contener el gasto".
Esto con el fin de evitar que éste exceda el 0.14% del Producto Interno Bruto (PIB) este año y se coloque debajo de la meta oficial del 0.22% establecido por el Congreso.
Las acciones estarán supeditadas a la evaluación sobre el comportamiento de factores como los precios internacionales del petróleo, una de los principales consideraciones para elaborar el presupuesto, de ahí que no estén precisadas de momento.
"Hay que observar aspectos como el precio del petróleo, que ha estado arriba de los topes internacionales para la mezcla mexicana, que es de 27 dólares, de modo que en este momento no podemos hacer una declaración sobre como exactamente lo vamos a hacer", indicó.
El funcionario, quien se encuentra en la capital estadounidense, explicó que la razón detrás de esta disciplina fiscal se debe a que "hemos visto los números (del déficit público) creciendo en los últimos años".
Sobre las proyecciones para este año, Gil Díaz dijo que la estabilidad de la economía mexicana no esta amenazada por las presiones inflacionarias, que –explicó- derivaron en su mayoría del aumento en los precios de alimentos y productos agrícolas.
"Para finales de diciembre, tras el reacomodo de estos precios, vimos como la inflación empezó a ceder y esperamos que así continúe los próximos meses del año, por lo que no vemos que haya riesgos para la estabilidad", indicó el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Sobre el futuro de las reformas que el gobierno ha promovido los últimos años, la de telecomunicaciones, energética y fiscal, Gil Díaz reconoció que su estancamiento ha impactado desfavorablemente los prospectos de crecimiento.
"Esta es una agenda pendiente y no creo que sea probable que se haga en los próximos dos años de la administración (Fox), será tema de la próxima administración. El potencial para futuro crecimiento esta ahí, pero no ha sido utilizado", dijo.
El crecimiento de México para este año se espera se ubique en 3.2%, de acuerdo a las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), después de haber cerrado el 2004 con un 3.3%.
Gil Díaz se refirió también a la controversia constitucional en torno al presupuesto para este año, la cual dijo resta ahora sólo de determinar responsabilidades, y añadió que existen planes para una reforma constitucional al respecto.