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NUEVO LAREDO, México, ene. 11, 2005.- Desde Nuevo Laredo, Tamaulipas, el Nuncio Monseñor Giuseppe Bertello hizo un llamado a todos los católicos de México a solidarizarse con los damnificados del maremoto.
“Diría todos los hombres de buena voluntad, en este sentido, porque vamos más allá de la fe”, expresó el Nuncio apostólico.
El representante en nuestro país del Papa Juan Pablo II, quien presidió una ceremonia dentro de los festejos del XV aniversario de la creación de la Diócesis en esta ciudad fronteriza, destacó que la catástrofe puso en evidencia que somos todos una familia.
“Esta ha sido una catástrofe creo que, por un lado, ha puesto en evidencia, que somos una familia, la familia humana y la solidaridad de todos, la iglesia también participa con sus medios", comentó Bertello.
Dijo que la Conferencia Episcopal Mexicana ha reunido más de 1 millón de pesos que se ha enviado a los hermanos en desgracia.
Sobre el festejo religioso, en el que participaron obispos de ciudades fronterizas de México y la Unión Americana, habló el anfitrión, Monseñor Ricardo Watty Urquidi.
“Felicito a todos los que han colaborado en este caminar de 15 años de nuestra Diócesis y que espero el Señor sea quien nos siga llevando hacia adelante, logrando lo que él mismo quiere”, dijo Watty Urquidi.
Finalmente, el Nuncio se pronunció por continuar apoyando a los migrantes que llegan a la frontera para ir a los Estados Unidos en busca de mejores oportunidad de vida para sus familias.