Haga clic aquí para ver la infografía del devastador maremoto en Asia Haga clic aquí para ver el sitio de Desastre en Asia
TUXTLA GUTIÉRREZ, México. ene. 14, 2005.- “El mundo es pequeño y no hay nada lejos", este dicho aplica bien a Enrique Santos Orozco, un chiapaneco que sobrevivió al maremoto ocurrido en Asia.
Enrique es instructor de buceo profesional y trabajaba para una empresa en Tailandia. El 26 de diciembre, su embarcación se encontraba en alta mar, frente a las costas de Tailandia cuando llegó el tsunami.
"Yo me encontraba buceando, me encontraba bajo el agua instruyendo a una pequeña de 13 años cuando nos tomaron algunas corrientes muy fuertes que nos hicieron pensar que algo había pasado bajo del mar o algo estaba sucediendo", mencionó Enrique Santos.
Pero hasta ahí, Enrique y 15 de sus estudiantes no sabían lo que en realidad había pasado hasta que llegaron a la costa de la isla de Khao Lak, a hora y media de la isla de Pucket.
"Al llegar a la costa fue devastación total lo que había, el puerto donde salimos no existía más, que tenia una gasolinera, eran escombros, botes anclados quedaron 50 a 100 metros adentro y eran botes grandes", explicó el sobreviviente.
Enrique asegura que pudo regresar el mismo día del desastre porque se estaba ayudando a los extranjeros a salir, pero optó por quedarse tres días más para ayudar a este poblado donde hizo amigos que ya no volvió a ver.
"La costa estaba dividida entre miles de muertos y cientos de dañados, de heridos, que si no eres doctor no los puedes ayudar básicamente, entonces la otra ayuda que era la que mas se podía hacer dar información de los centros de concentración que existía", agregó el instructor de buceo.
Santos Orozco pidió ayuda a la embajada de México de la cual nunca obtuvo respuesta.
Afortunadamente tiene un seguro de buceo de una compañía estadounidense que fue la que lo auxilio.
"La embajada me preguntó, si la cosa si estaba grave, no sabían, ni siquiera estaban informados", dijo Santos Orozco.
Aún cuando Enrique avisó inmediatamente a su madre que estaba bien, las horas de angustias de Irma Orozco fueron eternas.
"Sí tenía la inquietud que está él, está allá, y se que son muy metidos para la participación y ayuda , y ya este muchacho está metido”, expresó Irma Orozco, mamá de Enrique.
Enrique Orozco regresó a México vía Cancún, el 31 de diciembre, y pasó unos días con su familia.
Hoy ya está en su casa en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.