'Nos los arrebataron': policías presentes en Tláhuac



por: Agencia
Fuente: NOTIMEX




Comparecen ante la ALDF los policías presentes en linchamiento de Tláhuac, relatan que no pudieron usar sus armas porque había muchos niños y mujeres






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CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 24, 2005.- Policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) local que presenciaron los linchamientos en el pueblo de San Juan Ixtayopan revelaron que los habitantes les impidieron salvar la vida de los elementos de la Federal Preventiva, bajo la advertencia de que también ellos serían victimados.

Al comparecer ante la Comisión Especial de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) que investiga los hechos, los uniformados Jorge Hernández Mondragón, Eduardo Peralta Romero y Arsenio Villegas Baraquiel, quienes, según una imagen de televisión, solamente observaron los acontecimientos, consideraron que si hubieran recibido ayuda habrían podido ayudar a los federales.

Hernández Mondragón estableció que de haber contado con apoyo oportuno y suficiente, el cual pidieron a través de la radio, se pudo haber salvado la vida a los dos elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) que murieron a causa de los golpes que les propinó la población y a un tercero que resultó gravemente herido.

Los uniformados relataron que a partir de las 18:20 horas fueron notificados de que en la colonia Peña Alta, de la delegación Tláhuac, la población tenía detenidos a presuntos secuestradores.

Eduardo Peralta Romero explicó que durante un buen tiempo pudo proteger a los elementos de la PFP "hasta que nos los arrebataron" y a cambio, narró, obtuvo golpes en el cuerpo y los ojos.

"Llegó más gente con criterios enardecidos. No eran los que estaban al principio. Siento que era gente extraña a los mismos pobladores porque eran muchos jóvenes, gente que no se veía que eran de ahí, que llevaban otras intenciones", ya que los incitaban y les gritaban que mataran a esas personas, añadió el oficial Peralta.

"Nos decían que ya no siguiéramos interviniendo por ellos porque nos iban a dar en la madre, nos iban a matar, íbamos a correr la misma suerte, nos iban incluso a quemar", detalló.

Al principio, los pobladores condicionaron la entrega de los federales a la llegada de autoridades, primero del Ministerio Público, luego de la jefa delegacional, pero las cosas cambiaron conforme avanzó el tiempo, hasta que se nos advirtió que no interviniéramos.

Peralta Romero insistió en que no pudieron hacer uso de las armas debido a que en el lugar había mucha gente, sobre todo niños y mujeres.

“Si hubiéramos hecho uso de las armas, lo más seguro es que hubiéramos matado a gente inocente y lo más seguro es que también a nosotros nos hubieran matado".


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