CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 25, 2005.- 45 custodios del penal de máxima seguridad de La Palma, se presentaron en las oficinas de la Dirección General de Readaptación Social, de la Secretaria de Seguridad Pública Federal (SSP). A la una de la tarde los custodios descendieron de un autobús que los traslado desde La Palma a la Ciudad de México.
Los custodios mostraron un oficio en donde se les indica que tenían que presentarse a las 12 horas del 25 de enero en estas oficinas para que se les haga un nuevo evaluación, toda vez que han sido considerados como no aptos para el desempeño de sus funciones.
En el oficio se les informa que recibirán un nuevo curso para determinar si deben continuar en la vigilancia y custodia del penal de La Palma o bien, ser trasladados a otros centros federales de reclusión.
Los custodios aseguran que la intención de las autoridades es enviarlos al penal de máxima seguridad de Matamoros, Tamaulipas.
CUSTODIOS AL POLÍGRAFO
Alrededor de un centenar de custodios del penal federal de La Palma se presentaron a las siete de la mañana en dichas instalaciones.
Abordo de camiones de la SSP, los custodios llegaron a La Palma con maletas de viaje.
El personal ingresó al penal sin hacer declaraciones a la prensa.
Algunos sólo comentaron que fueron sometidos a la prueba del polígrafo. Prueba, conocida como el detector de mentiras.
El examen les fue aplicado en oficinas de la Policía Federal Preventiva (PFP).
Pocos minutos después de las 11 de la mañana, el personal de seguridad abordó nuevamente los camiones de la Secretaría y se alejaron con rumbo desconocido.
RESGUARDA PFP LA SEGURIDAD
Alrededor de 250 elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) mantienen tomadas las instalaciones del penal federal de La Palma, tras la salida de 120 custodios que se trasladaron a las oficinas de la Secretaría de Seguridad Pública Federal en la Ciudad de México.
Algunos elementos de seguridad que se quedaron afuera del reclusorio, informaron que más de 560 reos peligrosos habían quedado bajo el resguardo de 40 custodios y 150 efectivos de la PFP.
Indicaron que sus compañeros habían sido citados a las 8 de la mañana para firmar su renuncia, ya que los contratos laborales establecen que podrán ser cesados de sus cargos en el momento que la institución lo crea conveniente.
Más tarde, en un terreno aledaño al penal, aterrizó un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública Federal de donde descendieron dos personas vestidas de civil, que ingresaron al penal.
Posteriormente, llegaron 5 camionetas Pick-Up y 3 autobuses con otros 100 elementos de la Policía Federal Preventiva armados y con chalecos antibalas, quienes entraron al penal para reforzar la custodia de este centro.