CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 25, 2005.- En el marco de las acciones del Gobierno Federal para combatir frontalmente la delincuencia organizada, ayer fue detenido en Mexicali, Baja California, José Ernesto Beltrán Quiñónez responsable de una llamada realizada el 19 de enero pasado al Federal Bureau of Investigation (FBI) en la que se alertaba que indocumentados de nacionalidad china se habían internado en los Estados Unidos con ayuda de una organización delictiva internacional, con la intención de efectuar un atentado terrorista en el país vecino. Beltrán Quiñónez rindió declaración ante el agente del Ministerio Público de la Federación, titular de la Mesa IV de Averiguaciones Previas de la Subdelegación de Procedimientos Penales "B" en Mexicali, Baja California, en la cual manifestó haber mentido.
El declarante, quien es de oficio taxista, indicó que era contratado por una organización dedicada al tráfico de indocumentados chinos a través de la frontera de Baja California con los Estados Unidos, para trasladar personas desde el Aeropuerto de Mexicali, Baja California, hasta un hotel de esa ciudad. Beltrán Quiñónez admitió que durante uno de esos viajes pidió a un grupo de ciudadanos chinos siete mil 500 dólares.
Esta acción causó malestar entre los integrantes de la citada banda, por lo que habrían tomado la decisión de prescindir de los servicios de Beltrán Quiñónez, quien, en represalia, determinó emitir una falsa alarma.
Es importante destacar que autoridades federales, de manera coordinada continúan las tareas de investigación sobre Beltrán Quiñónez y la organización delictiva a la que pertenece para su total desarticulación.