CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 26, 2005.- Según el senador priísta Enrique Jackson, no hay riesgo de que el PRI se fracture, pero lamentó el inicio de una guerra sucia. Le molestó la versión de que durante el consejo político del PRI, algunos priístas exigirán a Francisco Labastida y Eduardo Bours expliquen dónde quedaron los 500 millones de pesos del "Pemexgate".
Es curioso, dijo, que el rumor vaya dirigido al grupo opositor de Roberto Madrazo.
“Esos sí son golpes bajos y sucios, que no deben de darse dentro del PRI, justamente eso, eso es lo que debemos de evitar; habría que ver dónde está la mano del ‘gato’ que hizo eso ¿no?”, sostuvo el senador.
Quizá por eso, se reunió en privado, en el Senado, con Rogelio Montemayor, quien fuera dirigente de Pemex en el momento que el PRI recibió esos dineros.
Pero, dijo, la reunión fue simplemente de amigos.
-¿A qué se debe la visita de Rogelio Montemayor?
“Somos amigos de muchísimos años”, dijo.
Jackson Ramírez aprovechó para hacerle un exhorto a los priístas:
“Hay que evitar que sea una competencia de golpes bajos, creo que los priístas no vamos a ir a una guerra sucia entre nosotros”, consideró.
Para evitar tensiones entre priístas, Jackson sugirió darle celeridad a las reglas para elegir al candidato.