NUEVA YORK, Estados Unidos, ene. 27, 2005.- México respondió a la Organización de Naciones Unidas (ONU) que los homicidios de mujeres en la norteña Ciudad Juárez surgen de "arraigados patrones culturales de discriminación" y descartó la autoría por un solo grupo. "Si bien dichos homicidios fueron perpetrados por diversas causas, autores, en circunstancias muy distintas y con patrones culturales diferenciados, están influenciados por una cultura de discriminación contra la mujer", precisó la respuesta oficial mexicana, en un informe de 81 páginas que reconoce los graves rezagos en torno al caso y la complicada red de intereses que le rodean.
Esa discriminación de la mujer "está basada en una concepción errónea de su inferioridad", dice.
Dicho informe fue dado a conocer en la sede de la ONU por funcionarias del Comité para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) que en enero de 2004 emitieron una serie de conclusiones y recomendaciones.
México analizó el reporte del CEDAW y en el año transcurrido desde entonces respondió en dos ocasiones a sus miembros, y el informe dado a conocer este jueves reúne todo el proceso y los puntos de vista de ambos lados.
En el documento, México consideró que el análisis original del Comité careció de rigor apropiado, y deja de lado respuestas a asuntos medulares planteados por la ONU.
"El problema está lejos de ser resuelto (...) y los asesinatos continúan", dijo aquí, en rueda de prensa, María Tavares de Silva, funcionaria del Comité y una de las dos personas que visitaron México en el otoño de 2003 para analizar el caso y que preparó el reporte posterior.
El reporte original del CEDAW está basado en la visita que Tavares de Silva y Yolanda Ferrer Gómez hicieron a México del 18 al 26 de octubre de 2003, y durante el cual se entrevistaron con autoridades federales, estatales y locales.
En su balance de esa visita, reconoce el cambio de actitud que el gobierno de Vicente Fox ha tenido sobre el tema, respecto de sus predecesores, pero hace hincapié en la persistente desarticulación en los esfuerzos federal, estatal y municipal para avanzar hacia su solución.