TABASCO, México, feb. 1, 2005.- Durante el año pasado se registraron 54 fugas en ductos de PEMEX en Tabasco, que afectaron a casi mil hectáreas, derramando más de 36 mil 680 barriles de petróleo, según datos de la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) en Tabasco. “De las 54 fugas que se tuvieron en Tabasco el año pasado, el 41 por ciento fueron por corrección exterior, el 20 por ciento por fallas de materiales, el 17 por ciento por errores de operación”, manifestó Ramiro Berron Lara, delegado de la PROFEPA.
La falta de mantenimiento y capacitación es la principal causa de estas fugas en los poco más de 12 mil kilómetros de ductos en Tabasco.
“El 65 por ciento de las fugas registradas el año pasado en Tabasco fueron por problemas de mantenimiento y el otro 17 por ciento, como segunda causa más importante, fueron por errores de operación o descuido”, agregó Berron Lara.
Los municipios más afectados de Tabasco son Huimanguillo y Cárdenas, donde se ubican las instalaciones más antiguas y que reportan la mayor falla de materiales por su antigüedad. Berron Lara puntualizó que una vez que se daña un área ecológicamente con algún derrame, PEMEX o el causante deben restituirla a como de lugar.
“Más que compromiso es una obligación. No hace ningún favor; como cualquier particular que genera un daño al medio ambiente está obligado a restaurarlo a su estado original”, subrayó el funcionario de la PROFEPA.
Agregó que se vigilarán más de cerca las actividades de la paraestatal en Tabasco y se le pedirá que restituyan ductos dañados, dé mantenimiento a los que lo necesiten y vigile más de cerca las actividades a fin de evitar derrames de petróleo en Tabasco.