CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 2, 2005.- La hospitalización del Papa Juan Pablo II cayó de sorpresa. Las oraciones comenzaron a multiplicarse en cuanto se supo que el estado de salud del Papa no era satisfactorio.
Isabel Chávez, fiel católica, como muchos de mexicanos, elevó sus plegarias para que el Sumo Pontífice se alivie, “porque nos hace falta a mucha gente, porque él es la paz del mundo", afirmó.
Los rezos comenzaron a extenderse en toda la Ciudad de México.
Amanda Vázquez pidió rezar por él, “pedirle a Dios que lo ayude, así como él ha pedido por el mundo".
Algunos pidieron que su Santidad Juan Pablo II deje de viajar por el mundo, para que su salud mejore, como Silvia Pérez: “Que no trabajara, que estuviera descansando nada más, para que así se conserve más años".
Afirman que la presencia del Sumo Pontífice es la unión de todo el mundo.
La noche de este martes, católicos propusieron que las iglesias abran sus puertas a cualquier hora, para pedir por Juan Pablo II.