CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, feb. 2, 2005.-
México sigue de manera "atenta" el estado de salud del papa Juan Pablo II, quien fue hospitalizado de urgencia el pasado martes a causa de una crisis
respiratoria, y confía en su pronta recuperación.
El embajador de México ante el Vaticano, Moctezuma Barragán,
dijo que "los mexicanos y México están muy cerca de Su Santidad Juan
Pablo II y así se ha demostrado ahora que ha tenido estos problema de
salud".
"México sigue atentamente esta situación y todos hacemos votos
para su mejoría, para que pronto se restablezca", señaló el
diplomático mexicano.
Agregó que "nuestro único plan es estar muy alertas, muy
pendientes, siempre con optimismo esperando que ésto (su
hospitalización) sea un episodio que pueda superar Su Santidad",
quien permanece en el Hospital Policlínico Gemelli.
Recordó que en Italia hay una comunidad católica mexicana muy
cohesionada, aunque por el momento no ha tomado iniciativas
especiales, como misas para pedir por la salud de Karol Wojtyla,
debido a que el papa fue ingresado al nosocomio la noche del martes.
Barragán destacó que muchos mexicanos "están manifestando su
preocupación, su apoyo, su solidaridad a Su Santidad", quien se
encuentra desde la noche del martes en el hospital por problemas
respiratorios provocados por una gripe.
"Nosotros obviamente siempre estamos en contacto con el Vaticano
y le damos un seguimiento al estado de salud del Papa muy puntual a
través de las personas que conocemos en el Vaticano y de los medios
de comunicación", dijo el embajador mexicano.
Barragán informó que la última vez que vio en persona al
pontífice fue el 10 de enero pasado cuando el Papa recibió al cuerpo
diplomático acreditado ante la Santa Sede, con motivo del año nuevo.
"El Papa lucía como en los últimos meses, alerta, pero con su
estado de salud mermado, pues sabemos que sufre varios padecimientos,
ha sufrido varias operacions y un atentado a su vida, además de la
edad (cumplirá 85 años en mayo próximo)", dijo.
"Pero en términos generales estaba bien, incluso pronunció
algunas palabras y lo saludamos todos los miembros del cuerpo
diplomático. Fue muy atento con nosotros, incluso posamo para una
fotografía con él y estuvo muy cordial", señaló el embajador.
Barragán presentó cartas credeniales ante Juan Pablo II como
embajador mexicano el 24 de febrero de 2004 y antes de asumir el
cargo fue titular de la subsecretaría de Población, Migración y
Asuntos Religiosos de la Secretaría mexicana de Gobernación.