CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 3, 2005.- La secretaria general del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Elba Esther Gordillo Morales, reapareció luego de varios meses de ausencia y afirmó que regresa con la fuerza necesaria para pelear por lo que cree. Ante un reducido grupo de medios de comunicación reunidos frente a su departamento en Polanco, admitió que el tiempo que estuvo alejada del ambiente político fue para someterse a una terapia para descontaminarse de "tanto chisme, rumor y golpeteo" y dijo que no se retiro por odio, ni por coraje.
Reconoció haber enfrentado problemas de salud, pero no de la magnitud que se informó y sostuvo que viene con el corazón abierto, agradecida con la vida.
En sus primeras declaraciones aseguró que regresa sin rencores aunque señaló: "tampoco soy una Santa pa'decir ya los perdone, ¡pero no!... Me atengo a la sociedad; sabrá juzgar algún día y algún día la historia pondrá a cada quien en su lugar".
Dijo no tener enemigos personales, aunque reconoció diferencias políticas en algunas cosas, "pero que yo le tenga un coraje, un odio a alguien, no, porque me hace daño a mí".
Anticipó que su regreso formal será dentro de 15 o 20 días y entonces fijará su posición sobre varios asuntos, incluyendo la situación dentro del PRI.
Por ahora, explicó que tiene que volver a San Diego, California, ya que sólo regresó para conocer a su nieto recién nacido.
Rehusó comentar sobre la constitución del partido político Nueva Alianza, vinculado al magisterio nacional, bajo el argumento de que conoce de las especulaciones que se han dado en torno a su creación, las cuales, dijo, aclarará en su momento.